Torres aseguró que más que un estudio de análisis forense, el trabajo realizado por el INACIF a los restos de Caamaño Deñó fue un análisis de paternidad o familiaridad utilizando como base el ADN nuclear de la muestra en sí misma.
“Debido a los procesos a que fueron sometidos estos restos; tiempo (más de 40 años), trauma, uso de combustibles fósiles y químicos, condiciones del medio ambiente, contaminación de las muestras por factores conocidos y desconocidos y otros, y más que nada el proceso de degradación del ADN, era poco probable encontrar muestras fidedignas de ese material genético en los restos estudiados en cuestión”, explicó.
Torres consideró que dada la importancia de los restos de Caamaño Deñó y “debido a los factores como testigos presenciales del asesinato, documentación gráfica, estudios antropológicos autorizados y el hallazgo en el lugar de los hechos se debe realizar un nuevo estudio al respecto”.
El doctor recomendó una investigación independiente al INACIF con una institución internacional reconocida para tales fines con un nuevo análisis antropológico, anatómico, genético y forense que permita otra opinión en el caso.
Las conclusiones del doctor George Torres fueron enviadas a través de un informe a la familia Caamaño, el cual aparece firmado en el Condado de Brevard, Estado de la Florida, Estados Unidos. VIA Z101DIGITAL.COM





